Kinshasa (Agencia Fides) – Angola ha puesto fin a su papel de mediador en el conflicto que afecta al este de la República Democrática del Congo (RDC). En un comunicado oficial emitido hoy, 24 de marzo, la Presidencia angoleña anunció su decisión de liberarse de esta responsabilidad para centrarse en las prioridades generales de la Unión Africana (UA), en referencia al papel del presidente João Lourenço como presidente en ejercicio de la organización panafricana.
“Otro jefe de Estado africano será designado para desempeñar esta tarea en los próximos días", precisa la nota. Mientras tanto, continúa la mediación iniciada por Qatar, cuyo Ministro de Asuntos Exteriores, en un comunicado publicado hoy, ha celebrado “las declaraciones de la República Democrática del Congo y de la República de Ruanda sobre su compromiso para favorecer la desescalada y la reducción de las tensiones en el este del Congo, tras la declaración de la retirada del M23 de la zona de Walikale”, calificándola como “un paso significativo hacia la estabilidad y la paz en la región”.
Walikale, ciudad situada en la provincia de Kivu Norte, fue tomada por los milicianos del M23 el 19 de marzo (véase Fides 20/3/2025). A pesar del anuncio de su retirada, según fuentes locales, los rebeldes siguen presentes en la ciudad. De acuerdo con algunas versiones, el M23 ha justificado su retraso en la retirada alegando que el ejército congoleño (FARDC) no ha retirado sus drones de combate de la zona.
El control de Walikale tiene una importancia estratégica fundamental. Su dominio permitiría al M23 y a las fuerzas ruandesas que lo apoyan avanzar hacia Kisangani, capital de la provincia de Tshopo, un importante centro comercial y de tránsito situado en el punto de encuentro de tres ríos, en la ruta hacia Kinshasa, la capital congoleña.
En este contexto, han generado controversia las declaraciones del jefe del Estado Mayor del ejército ugandés, Muhoozi Kainerugaba, hijo del presidente Yoweri Museveni, publicadas en X (antes Twitter). Kainerugaba afirmó que su ejército o los rebeldes del M23 podrían entrar en Kisangani por orden de su padre, con el objetivo de “rescatar a los habitantes de la ciudad en cualquier momento”. También aseguró que no permitiría que las comunidades de origen ugandés en la RDC, como los alur, bahema, banande y batutsi, sufran persecuciones y afirmó que tiene derecho a protegerlas. Además, Kainerugaba aconsejó al expresidente estadounidense Donald Trump que “no suscriba ningún acuerdo minero en África Oriental sin la participación de Uganda y Ruanda”.
Con estas declaraciones, aludía a la reciente reunión entre el presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, y el congresista republicano estadounidense Ronny Jackson, en la que se abordaron los combates en el este del país y las oportunidades de inversión estadounidense en el sector minero congoleño. Según diversas fuentes, Tshisekedi estaría dispuesto a ofrecer a empresas estadounidenses acceso exclusivo a proyectos estratégicos de minería e infraestructuras en la RDC, a cambio del apoyo de Estados Unidos para contrarrestar la ofensiva del M23.
(L.M.) (Agencia Fides 24/3/2025)