Tokio (Agencia Fides) – La visita a Japón del Arzobispo Emilio Nappa, Secretario del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano y ex Presidente de las Obras Misionales Pontificias (OMP), ha comenzado este lunes 24 de marzo, en Nagasaki, en la colina de Nishizaka, donde San Pablo Miki y sus veinticinco compañeros mártires fueron crucificados en 1597.
El programa del viaje cuenta con visitas a lugares emblemáticos de la historia cristiana en Japón, así como encuentros significativos con la comunidad católica local. Según explica a Fides don Marco Sungsu Kim, del Dicasterio para la Nueva Evangelización -sección para la primera evangelización y las nuevas Iglesias particulares-, que acompaña al Arzobispo Napa en el viaje, “en Nagasaki, la delegación ha visitado la Catedral Nueva, que conserva restos del bombardeo atómico, incluida la cabeza de una estatua de la Virgen María. También han recorrido la iglesia de Oura, basílica menor y concatedral de la archidiócesis de Nagasaki, donde en el siglo XIX se redescubrieron los ‘cristianos ocultos’, quienes mantuvieron su fe en secreto durante más de dos siglos de persecución”.
El 25 de marzo, la visita ha continuado en Tokio, con una parada en el Centro de Shinseikaikan, residencia estudiantil fundada en 1934 por el P. Iwashita y actualmente presidida por Mons. Andrea Lembo, obispo auxiliar de Tokio.
El arzobispo Nappa ha destacado que este centro, desde sus origines, no se limitó solo a proporcionar alojamiento y comida a los jóvenes, sino una educación basada en los valores del catolicismo, en una época marcada por el militarismo. “Teniendo en cuenta el dominio actual del nacionalismo y los numerosos conflictos mundiales, es evidente que cada vez hay más necesidad de personas educadas según estos valores -ha afirmado Nappa-. Es importante compartir los bienes materiales con los pobres, ya que esto les permite recibir lo esencial para vivir y conservar su dignidad fundamental de seres humanos creados a imagen de Dios. Sin embargo, no debemos olvidar compartir también con los espiritualmente pobres las riquezas de la fe. Creo firmemente que vuestro compromiso en el Shinseikaikan debe seguir centrándose con especial atención en este aspecto”.
Por la tarde, el arzobispo se ha reunido con los catequistas de la archidiócesis de Tokio. En su mensaje, ha recordado que, aunque la Iglesia católica en Japón es una minoría, sin embargo es depositaria de una extraordinaria historia y de una secular tradición de martirio, caracterizada sobre todo por su capacidad de mantener viva la fe durante los largos años de persecución.
Nappa, refiriéndose a los numerosos conflictos bélicos en curso y mencionando en particular a Myanmar, ha subrayado la solidaridad mostrada por la Archidiócesis de Tokio y la Iglesia japonesa hacia estas poblaciones. “Como ex Presidente de las Obras Misionales Pontificias, quisiera haceros una petición especial: no olvidéis enseñar la Doctrina Social de la Iglesia, tanto a través de la catequesis vivida en vuestras vidas, como en la catequesis dirigida a los catecúmenos y a los fieles en las aulas. Vuestro testimonio ayuda a recorrer el camino del perdón, de la reconciliación y de la paz. Lleva un mensaje de intensa fuerza y gran persuasión”, ha concluido el Arzobispo.
Además, el actual Secretario de la Gobernación del Vaticano, mencionando la labor de apoyo de las OMP a muchas de las 1200 diócesis misioneras, situadas entre Asia, África y Oceanía, incluido Japón, ha invitado a los participantes a conocer mejor las posibilidades de ayuda a la labor de los sacerdotes misioneros y de los sacerdotes locales en los territorios de misión, a través de la presencia del Padre Joseph Naoki Momma, Director de las OMP japonesas.
Después de Japón, el programa de la visita del Arzobispo Nappa continúa en Corea del Sur, donde también participará en las celebraciones del 60 aniversario de la creación de las OMP en el país.
(EG) (Agencia Fides 26/3/2025).